jueves, 12 de abril de 2012

Al mal tiempo buena cara

Afrontar la crisis y la gestión de este gobierno autoritario y limitador de derechos es fundamental en el día a día. Es tan importante como la limpieza semanal en profundidad que se hace de la casa, como ir a la compra, como sacar a los perros...
Es cierto que la situación que vivimos es muy dura y aún no hemos llegado al cenit de malestar, pero no por ello debemos dejar de luchar por nuestro bienestar diario, dentro de las posibilidades que tenemos. Estoy hablando de aquellas personas que aún no estamos en una situación crítica, sino de los que nos encontramos al límite de lo aceptable. No olvidemos que perder el control, la calma cuando estamos aún en este estado puede precipitarnos al siguiente nivel: depresión, cansancio crónico, pérdida de empleo, aumento del malestar.
Mis consejos son sencillos y factibles en cada hogar. Veamos, ¿qué es lo que más nos cuesta pagar?

La factura de:
-         la luz
-         y el gasoil y gas. 

Debemos comenzar a ahorrar en estas dos cosas, pues son las que más nos sangran.

-         Sacarse el abono trasportes, aunque nos toque caminar más o “perder” tiempo en trayectos es muy ventajoso, no sólo por el ahorro económico, sino por el bien que le hacemos al medioambiente al reducir emisiones y a nuestro cuerpo por ejercitarnos un poco más. Además, reduciremos estrés y podremos reinvertir ese tiempo en lectura o en echar una buena cabezadita y relajarnos.
-         Ducharse en 3 minutos en vez de en 10 ahorra gas y agua. Beneficios: todos!
-         No pongas la calefacción a menos que realmente estés peladito de frío, ponte ropa abrigada y una mantita, o usa bolsitas de agua caliente como hacían nuestras abuelas. Comprobado, te acostumbras.


En cuanto a la luz, es importante:
-         no olvidar dejar las luces encendidas al abandonar una habitación
-         la luz del porche debe permanecer apagada
-         antes de acostarse asegurarse de desenchufar electrodomésticos que tengan piloto de stanbye
-         usar menos el horno y las placas de vitro, que son lo que con diferencia más electricidad consumen. Podemos sustituir este elemento por una plancha que economiza más, comer más ensaladas o productos en crudo.
-         Si compramos vasitos de plástico pequeños que rellenaremos de agua  y velitas de te podremos ambientar de forma barata, segura y muy romántica el salón o la habitación. Creedme, lo he probado ;)


Si tenéis más de un vehículo familiar y es posible sería ideal deshacerse de uno de ellos, venderlo o darlo de baja. Ahorras seguro, impuestos, multas, gasoil, mantenimiento... como dije antes, el autobús es una gran opción, al menos para parte de la familia.

En cuanto a la actitud ante los problemas económicos:

-         lo que más importa es la salud, no la maltratemos, o todo lo demás se agravará. Ese es nuestro pilar
-         hay que aguantar lo mejor posible, y si nos vemos obligados a pedir ayuda a amigos o familiares, o incluso ir a comedores sociales, no nos avergoncemos. Eso es luchar. Vendrán tiempos mejores.
-         Siempre se puede estar en una situación peor, y siempre habrá personas en situaciones más graves, de modo que aprendamos a valorar más lo que tenemos que aquello que nos falta
-         No nos avergoncemos de errar. Rectificar es de sabios. Si un negocio no salió bien o una idea, al menos lo habremos intentado.
-         De todo se sale, sino que pregunten a nuestros abuelos! 




No pretendo dar una lección de moral ni similares, solo incitar al pensamiento positivo, que es lo único gratuito que nos puede ayudar a ser más felices y eficientes en la situación que vivimos.

Que cada uno reflexione y encuentre sus propios argumentos para mantenerse positivos. 




viernes, 30 de marzo de 2012

Brevísima disertación sobre el equilibrio



El equilibrio reside en todas las cosas vivas e inertes, y todo elemento en desequilibrio tiene una tendencia natural a regresar al inherente equilibrio. Esto no significa que se deba equiparar equilibrio a acontecimientos o estados meramente positivos, sino que hay que entenderlo como un proceso por el cual se impone la homeostasis en un sistema que por la razón que sea  estaba descompensado. De este modo tanto experiencias positivas como negativas pueden formar parte de este cambio que se produce a largo plazo y que nunca tiene fin, pues el conjunto de elementos deben considerarse un metaorganismo en constante evolución y desarrollo. El equilibrio es la principal consecuencia de nuestros actos, aunque no siempre sea inmediatamente observable. Si nos movemos por motivaciones egoístas, entendidas como aquellas que únicamente nos benefician a nosotros mismos perjudicando a otras personas o seres, entonces llegaremos a un punto en el que ese sistema se desborda y busca regresar a un estado compensado. Inferimos que esto no significa que no debamos ser nunca egoístas, pues de todo se necesita un ingrediente, sino que si abusamos de dicha condición llegará un momento en que la insostenibilidad se haga patente y nos veamos perjudicados.
Entiendo este proceso como un componente de flujo de energías que nos unen con el resto de seres vivos y con los elementos que nos rodean en nuestra existencia, que no conoce tiempo ni espacio y que se comporta como un todo y no como el conjunto de sus partes. Es por ello que todo tiene sentido y todo tiene una razón de ser. No existe lo aleatorio, la suerte o la casualidad. Que no lleguemos a comprender la intrincada lógica de lo que nos acontece no significa que sea caótico o un sinsentido, únicamente que aún no hemos alcanzado  la sabiduría y la madurez “espiritual” para comprenderlo. Esta no es una palabra que me agrade, “espiritual”, pues es de controversia dado que en cada casa se comprende de forma diferente. No voy a entrar a debate al respecto, solo aclarar que mi visión de la misma es que somos algo más que una carcasa de carne y huesos, y que esto no es exclusivo del ser humano. Todo aquello que albergue vida es energía, y eso es lo que comprendo por “espíritu”. Pero hay otro tipo de energías que no están vivas propiamente dichas, como la tierra, la roca, el agua, el fuego... Esas energías están vinculadas a nosotros y en constante interacción con otras energías, tanto vitales como inertes, en permanente intercambio. En esto baso mi idea del equilibrio. Esto determina la salud física y/o psicológica y el bienestar del individuo, de las sociedades, de las demás especies de fauna y flora, del ecosistema, del planeta... Podría vincularlo a cientos de teorías de la biología, la psicología, la física y las matemáticas, como la teoría de la homeostasis, la teoría de la atracción, la ley de la proporción Áurea, etc. pero no es menester de este breve artículo entrar en estos detalles sino exponer mi visión personal de lo que en algunas religiones o creencias denominan karma.
Desde mis creencias entiendo que yo soy la única juez de mis actos, y que yo soy la que me pongo a prueba a mi misma a diario.  Asumo que todo lo que doy regresará a mi, sea bueno o malo. Asumo que mis dioses son mis amigos y hermanos y no mis jueces, no me salvan de mi mismo ni de los demás, ni mucho menos de mi destino, sino que me acompañan en el trayecto, interactúan con mi equilibrio y /o mi desequilibrio porque nuestra sangre es la misma.

Continuará...

martes, 28 de febrero de 2012

Sobre la paciencia, el estoicismo y la inteligencia emocional

"Señor, dame paciencia... pero YA!!!!!"


La paciencia, una de las mayores virtudes y de las más olvidadas, a mi modo de ver uno de los pilares de la inteligencia emocional. No se trata de sentarse a esperar con pasividad o indiferencia a que los problemas se solucionen solos, sino de aprender a asumir estoicamente la necesidad del paso del tiempo para que determinados cambios se produzcan, al igual que un bizcocho no se cocina solo ipso facto, sino que requiere energía y tiempo. El ser paciente sufre menos las adversidades, las afronta con mayor entereza y madurez. La paciencia es pues, un rasgo de madurez y de una personalidad fuerte y requiere entrenamiento y perfeccionamiento constantes.
Pero aclaremos en primer lugar ¿qué es la inteligencia emocional?
Según se explica en la propia página web de los autores de este término (http://www.inteligencia-emocional.org/preguntas_frecuentes/index.htm), la inteligencia emocional es “la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados anímicos propios y ajenos”. Podemos distinguir dos áreas: la intrapersonal, que reúne la autoconciencia, el control emocional y la motivación, y la interpersonal,             que comprende la empatía y las habilidades sociales. Resulta obvio que, si lo pensamos bien, la inteligencia emocional es la base de una convivencia y una interacción apropiada con nuestro entorno y con las personas que lo conforman.
Analizado desde este punto de vista podemos interpretar la paciencia como una faceta de la inteligencia emocional intrapersonal, que requiere un alto nivel de autoconciencia para poder identificar estados anímicos  de inquietud y desasosiego que nos permita ejercer un control emocional de forma dirigida e intencionada, es decir motivada, de modo que seamos capaces de recuperar un estado de homeostasis emocional imprescindible para un buen funcionamiento psicológico.
Otro concepto que considero interesante en este tema que tratamos es el estoicismo, sobretodo desde el punto de vista de la física. El cambio y el movimiento como motor creador de la vida, y el equilibrio como clave de su belleza y perfección, el lógos cósmico. Esta ley racional, aunque en el caso de la paciencia es un ingrediente esencial, no siempre es buena consejera, pues la objetividad pura no existe desde el momento en que un cerebro procesa lo observado, desde que el filtro ineludible de la subjetividad le dota de la imposibilidad de ser verdadero o universal. ¿A qué me refiero con esta afirmación? A que el vínculo existente entre paciencia- estoicismo e inteligencia emocional existe en tanto en cuanto entendemos que es relativo y no absoluto. Mi elucidación al respecto me dice que cada razón es personal y que aquello que llamamos razón universal es únicamente un patrón con ciertas similitudes pero que no representa en absoluto un funcionamiento psicológico único. Y posiblemente los entendidos consideren que estoy cayendo en una contradicción o en un error de comprensión, pero en cierto modo incluso esta afirmación apoyaría mi teoría. Es decir, no creo que el hombre, por el mero hecho de tener alma sea capaz de elucubrar la verdad de las cosas, o emitir juicios verdaderos, pues no creo que nuestra alma sea tan diferente de la de los restantes animales y por tanto no llega al nivel de conciencia o madurez suficiente para este menester.
Pero me he desviado de mi principal objeto, estudiar la paciencia. No es conformismo, no es pesimismo. Es optimismo y fortaleza. La paciencia se educa, se hace,  no nace, a pesar de que vengamos al mundo con  cierta predisposición, sin ensayo no hay éxito.  Aceptar que no tenemos control sobre todo lo que nos acontece nos dota de la capacidad de controlarnos a nosotros mismos. El mayor control es el autocontrol. Ejercerlo no siempre es fácil, pero es más justo para con nosotros mismos y con los demás. La paciencia es la energía, la actitud que nos lleva a ser justos, la mejor de las consejeras en momentos de debilidad o de conflicto, que va de la mano de la mesura y la  prudencia.
Y como decía Honrad Adenauer: “Caer no es peligroso ni vergonzoso, pero permanecer arrodillado es ambas cosas”, la entereza nos proporciona la dignidad necesaria para asumir nuestros errores y levantarnos, lo cual requiere de más paciencia que otra cosa.
Este escrito es un descarado elogio a la paciencia, la gran cordura que tanto cuesta respetar. Pero la gran pregunta que rondará por alguna cabeza es ¿sí, pero cómo? ¿cómo entrenar esta cualidad tan beneficiosa? He puesto de manifiesto su necesidad, sus grandes beneficios pero no he dado pistas sobre cómo lograrlo. En primer lugar porque yo misma me hallo en la tesitura de descubrir cómo, en segundo lugar porque creo que es labor de cada uno encontrar el camino que le lleve a su propia forma de paciencia. Sin esfuerzo no hay meta. No obstante estoy segura de que el primer paso es comprender de qué estamos hablando, contemplarla como una auténtica alternativa a la desesperación y al sufrimiento, absolutamente factible si nos lo proponemos. Y se empiezan con los detalles aparentemente más insignificantes del día, como esperar a ser atendido en un bar repleto de clientes o no caer en malas formas ante una mala contestación de un compañero de trabajo.
De modo que animo a todos a empezar a entrenar la paciencia, para así ser más equilibrados y justos, y por tanto un poco más felices cada día.

viernes, 15 de julio de 2011

ANIMALES


Ante la siguiente cuestión, planteada por una amiga:
“ La mayoría de la gente justifica la utilización del animal como objeto con la idea de que el ser humano no es un animal, es diferente y superior. Desde aquellos que creen tener una parte divina exclusiva que es el alma, hasta los que se basan en la capacidad de abstracción del cerebro humano.”
Mi respuesta:
Partamos de la base, científica y objetiva de que el ser humano, homo sapiens, se clasifica del siguiente modo:
Superreino: (Dominio): Eukaryota
Subreino: Eumetazoa
(sin clasif.) Bilateria
Superfilo: Deuterostomia
Subfilo: Vertebrata
Infrafilo: Gnathostomata
Superclase: Tetrapoda
Subclase: Theria
Infraclase: Placentalia
Superorden: Euarchontoglires
Suborden: Haplorrhini
Infraorden: Simiiformes
Parvorden: Catarrhini
(sin clasif.): Euarchonta
Superfamilia: Hominoidea
Subfamilia: Homininae
Subtribu: Hominina
Especie: H. Sapiens

¿Es el ser humano un animal? Sí, sin duda alguna. La propia definición de “animal” lo dice: Ser orgánico que vive, siente y se mueve por propio impulso (R.A.E.). El Homo Sapiens pertenece al reino animal (Animalia), es un mamífero vertebrado (Mammalia, vertebrata), del orden de los primates, es decir un homínido (Hominina), concretamente del género Homo y especie Homo Sapiens.
Esta clasificación nos muestra lo cerca que estamos de otras especies animales como el chimpancé, con el compartimos el 99% de los genes. Es obvio que ese 1 % marca una gran diferencia cualitativa, pero sigue siendo únicamente un 1%. Compartimos con el chimpancé muchos aspectos, ambos formamos parte del reino animal, somos cordados, mamíferos, homínidos, primates. Pero lo más obvio es que ambos nacemos, crecemos, morimos, necesitamos oxígeno, alimentos, líquidos. Ambos sentimos dolor y también placer.
¿En qué nos diferenciamos?  En el género y la especie, en el aspecto físico, en nuestro comportamiento y pensamiento. Pero dicha diferencia ¿justifica que nos posicionemos muy por encima de estos seres? En absoluto.
Tres son los principales argumentos de aquellos que separan al ser humano de los animales, véase el alma, la inteligencia (lenguaje) y la conciencia de uno mismo.
Aquellos que afirmaron que los animales (excluyendo al hombre, claro está) carecen de alma, como Platón, plantearon un debate que persiste hasta nuestros días. Ya en la Antigüedad Aristóteles se opuso a esta afirmación, ya que consideraba que todos los seres vivos por el hecho de estarlo tienen alma. No voy a realizar un compendio de teorías filosóficas, religiosas y demás porque comprendería una enciclopedia entera. Me limitaré a dar mi opinión que es que todos los seres vivos tienen alma porque desde mi punto de vista el alma no es otra cosa que la vida, la energía que nos mueve. Por tanto a ese nivel no hay diferencia alguna de valor entre los seres vivos, ya sean animales o plantas. La diferencia de valor la pone exclusivamente el hombre, al interpretar que su vida es más valiosa que la de los restantes seres de la tierra. Esto sin embargo tiene una explicación bastante lógica, y es que como animal que es, lucha por la superviviencia de su especie, la cual conforman el conjunto de los individuos. Por tanto, antepone a su propia especie a las demás por puro instinto. Pero no sólo instinto, su inteligencia logra además justificar acciones que dañan a otras especies como forma de exculpación. Como si de un juicio se tratara, en el que la misma persona hace de juez, de abogado y de jurado... un imposible casi esquizoide que no obstante vivimos día a día sin percatarnos o sorprendernos. En gran parte las ideas sobre nuestra superioridad derivan de algunas religiones como la cristiana o la musulmana. Pero otras, sin embargo, las que se consideran más “paganas” o “primitivas” son las que más conciencia natural tienen, como el budismo o el hinduismo.
Por otro lado, la inteligencia que nos caracteriza y diferencia de otras formas de vida no es más que un constructo que nace de la propia mente humana, un concepto abstracto, observable hasta cierto punto pero en ningún caso objetivable o medible en términos absolutos. Los investigadores no se ponen de acuerdo sobre la posibilidad de que la inteligencia también pueda ser un atributo presente en otros animales, como los primates superiores, los delfines o los insectos. Igualmente están en controvertido debate la personalidad y las emociones. La inteligencia se manifestaría de diferentes maneras, en forma de estrategias o adaptaciones que facilitarían la supervivencia de la especie.
El lenguaje humano, tan determinante y representativo, es único en su forma, pero no es exclusivo de nuestra especie. Las abejas mantienen una comunicación muy  compleja, realizando una constante transmisión de información vital para su colmena. Su orden social esta firmemente determinado, asignándose a cada individuo un rol o función específico dentro de la cadena de trabajo del enjambre. Del mismo modo podemos hablar de la organización social de las hormigas. Otro ejemplo interesante son los suricatas, que son capaces de diferenciar a sus predadores emitiendo diferentes señales auditivas de advertencia a sus congéneres en función del tipo de depredador que aceche. Esto les permite saber si el peligro viene por el aire o por la tierra y por tanto cómo han de protegerse. Ni que decir tiene el elaborado lenguaje de otros mamíferos como el de los delfines o las ballenas. En primates superiores un conocido caso es el de una orangutana criada por humanos, que aprendió a comunicarse con sus cuidadores mediante lenguaje de signos, mostrando una inteligencia extraordinaria al ser capaz de resolver diversos conflictos o historietas que requerían de encadenamiento de pensamientos y de razonamiento, así como una capacidad de abstracción muy similar a la humana.
Con respecto a la conciencia de uno mismo, se sabe que primates como el chimpancé son capaces de reconocerse a si mismos en un espejo. Valga la redundancia es la llamada prueba del espejo (American Psychologist Mayo de 1977). Esto se ha comprobado al observar que el animal es capaz de pintarse los labios con una barra de color ante un espejo y que no se asusta ni sorprende al ver su propio reflejo. Volviendo al ejemplo de la orangutana de antes, esta mostró una increíble capacidad de razonamiento y conciencia de si misma al manifestar tristeza ante el visionado de un documental sobre orangutanes en la selva, comunicando a sus cuidadores que su lugar era otro, la selva (véase más experimentos en http://www.anima.org.ar/liberacion/animales/lenguajeensimios.html). Tampoco es despreciable el vínculo establecido entre elefantes, las relaciones familiares y grupales, que claramente ponen de relieve unas intensas emociones. Estos animales adoptan a miembros huérfanos del grupo, protegen a los miembros más débiles  y eligen lugares determinados para morir, a modo de “cementerios”.
Pero si vamos más allá veremos que algunos animales han sido capaces incluso de establecer relaciones mucho más intangibles y fuertes con un ser humano, de lo que cualquier ser humano ha podido formar hacia un animal: adoptar y aceptar a un ser humano como miembro de su especie. Se han dado varios casos de manadas de lobos que han adoptado y criado como uno más a crías humanas abandonadas en el bosque, los famosos niños- lobo. Un caso conocido es el de Marcos Rodríguez Pantoja, que al quedarse de niño solo en el bosque fue aceptado en una manada de lobos. Resulta inimaginable que un ser humano “adopte” una cría de otra especie, inaudito e incluso escandaloso que lo considere a su mismo nivel humano.
El ser humano no es más que un animal con un cerebro muy desarrollado, que le ha permitido adaptarse a entornos cambiantes y muy exigentes. Esto implica un crecimiento desmesurado de la especie, puesto que la selección natural se ve relegada a un plano casi inexistente gracias a la ciencia y la tecnología, a los avances médicos y a la incontrolada explotación de los recursos naturales. No obstante esto mismo puede suponer y supone una paradoja, es decir, que lo que evolutivamente ha llevado al ser humano a tomar la posición dominante sobre la tierra es precisamente lo que le llevará muy posiblemente a la extinción. Esto se debe a que nuestra especie ha evolucionado en muchos aspectos, pero no en otros.
Nuestra inteligencia ha sido explotada al máximo en unas áreas pero no en otras, como son la conciencia ecológica, conservacionista, la responsabilidad para con el entorno, el respeto, la empatía y la solidaridad. Del mismo modo que los individuos al envejecer matizamos aspectos de nuestro carácter y acentuamos otros, nuestra especie pasa por este mismo proceso de forma paralela a nivel filogenético. Necesitamos un cambio a nivel evolutivo, neurológico, un cambio de pensamiento, de conciencia que pueda llevar a la especie a sobrevivirse a si misma.
Mi conclusión es que, mientras el ser humano siga considerándose superior a otras especies animales, mientras siga explotando los recursos del plantea, apropiándose de la vida, estará condenado a la extinción y su juez será él mismo.
El problema va mucho más allá, dado que el ser humano no solo infravalora y desprecia al resto de la fauna y flora, sino que trata como “animales” a otros seres humanos. Si no es capaz de respetar la vida a los niveles más básico, ¿cómo esperamos que respete la vida a su propio nivel? 
El hombre es un animal omnívoro, es decir que come de todo. Sin embargo cada día es más carnívoro y menos omnívoro. Consumimos ingentes cantidades de carne, lo que nos provoca enfermedades y deficiencias cada vez más manifiestas. Hemos esclavizado especies animales que de forma natural nos han proporcionado una parte de nuestro alimento. Les hemos arrebatado su libertad convirtiéndoles en meros productos, en meros objetos de comercio. Ya no tienen la oportunidad de escapar de la lanza, de la flecha, de correr y medir sus fuerzas con dignidad. El hombre TAMBIÉN come carne y eso es natural, pero lo que personalmente no tolero y lo que es insostenible es la forma en la que la consigue y el abuso que de su consumo se hace. El almacenaje, transporte y sacrificio de estos animales es cruel e indigno y nos posiciona en un estado mucho más primitivo que la más salvaje de las edades oscuras.
Por eso me hice vegetariana hace casi un año, porque renuncio a ser partícipe de este sistema de abusos, antinatural y desquilibrado que el ser humano en su forma más cruel y psicopatológica ha inventado en su propio beneficio. Por eso cultivo mi huerto, por eso solo consumo huevos ecológicos, de “gallinitas felices” como las llamo. Y por eso soy feliz, alejándome del concepto pseudohumano de las sociedades modernas, porque cuando siento la unión entre mi vida y la del resto de formas de vida del planeta siento que la inmortalidad me llena. Porque tengo conciencia ecológica y de mi misma en el entorno, en el planeta tierra en el que nací por casualidad.
 Eso es lo que realmente me hace humana en el sentido digno de la palabra, ser persona.
¿Quieres ser persona o pseudohumano?





Recomiendo encarecidamente ver este video:oranguntan salva a un ave

jueves, 19 de mayo de 2011

Mi hermano signatus



El lobo, una especie emblemática que nos ha acompañado a lo largo de nuestra filogenia, se encuentra actualmente amenazado por el mayor de los depredadores: el hombre. A pesar de la aparente mano protectora del Convenio de Berna para la conservación de la vida silvestre y del medio natural de Europa, el lobo se encuentra prácticamente extinto en muchos países europeos. Allí donde antaño el lobo aullaba en las noches de luna llena, en los lugares donde formaba parte de la cultura, del legado de las civilizaciones más antiguas, ha desaparecido casi por completo. ... de la ganadería y los cultivos han llevado a la deforestación de extensos bosques que servían de hogar a este cánido. Bosques en los que abundaba la caza y el refugio. Bosques que no sólo albergaban al canis lupus, sino a una rica y variada fauna que también se ha visto gravemente afectada por el implacable avance del hombre. Relegados a pequeños territorios, los lobos han tenido que carroñear para poder alimentar a sus camadas y por desgracia, también han osado adentrarse en las granjas para buscar alimento.
No hay duda de la gran tragedia que supone para un ganadero o un granjero perder reses. Familias enteras se sustentan en el negocio ganadero y no deben ser olvidadas ni menospreciadas. Es necesario encontrar la forma de aunar intereses, de proteger tanto al lobo como al ganadero, de lograr una convivencia pacífica y equilibrada entre el hombre y su entorno. El retraso en el pago de indemnizaciones, la picaresca de algunos insensatos, la falta de medios, de interés o de concienciación llevan este problema a un límite insostenible. Si además sumamos la fuerte crisis que se vive en Europa y en el mundo, es fácil imaginar que las administraciones no quieran destinar recursos para proteger a un depredador que, supuestamente, está dañando la economía ganadera.
En España debemos agradecer Felix Rodríguez de la Fuente su labor en la protección del lobo ibérico, canis lupus signatus. Gracias a su trabajo este animal no llegó a extinguirse por completo, aunque sigue amenazado hasta día de hoy.  A pesar de mostrar una cierta recuperación, queda lejos el día en que podamos afirmar que no corren peligro estos bellos animales. En parte por el empobrecimiento genético de los grupos que se da a consecuencia de la escasez de miembros, el aumento del incesto y por tanto el debilitamiento de las futuras generaciones, es necesario hacer un gran esfuerzo de colaboración entre las diferentes comunidades por la conservación del lobo.
Hay que educar sobre el lobo y romper con el mito del lobo feroz. El temor al lobo esta férreamente arraigado en nuestra cultura, una cultura del miedo. Desde pequeños nos enseñan al malvado lobo comiéndose a Caperucita y a su abuelita, derribando las casas de los tres cerditos para comérselos. En el norte de Europa y en países del Este también hay mitos que lo representan del modo contrario, como animal sagrado, venerado y respetado. Las historias sobre lobos devorando mujeres y niños son harto conocidas en todos los rincones de Europa. Pero lo cierto es que únicamente muy pocos casos han sido confirmados y documentados, y se debían a la terrible hambruna y desesperación que asoló a las manadas, obligándolas a atacar al hombre, su gran enemigo. El lobo rehuye al ser humano, sabe que es el mayor de los depredadores. Muchos de los supuestos ataques acontecidos en el siglo XIX y principios del XX fueron en realidad intentos de borrar terribles crímenes perpetrados por seres humanos, que tras cometer un asesinato abandonaban los cadáveres en el bosque para que fueran devorados por los depredadores y así poder justificar la muerte de dichas personas. La falta de medios forenses claros para determinar las verdaderas causas de las muertes llevaron con frecuencia a creer que realmente se estaban produciendo ataques de lobos. El lobo fue representado por la Iglesia como Demonio, algunas veces,  como plaga enviada por el propio Dios, otras veces, para acabar con los pecadores. Demonizado y perseguido, se le llevó al borde de la extinción.
He podido escuchar testimonios de ganaderos y pastores que hablan del lobo como si fuera un bicho, una alimaña a exterminar porque “no sirve para nada”. No comprenden el importantísimo papel que juega en el ecosistema como factor homeostático del mismo, controlando poblaciones de otros animales como liebres, jabalíes o cérvidos. Caen en el especismo, en el más puro egoísmo humano de acabar con todo lo que le moleste sin más dilación. Este tipo de manifestaciones que me producen una profunda vergüenza y tristeza, son las que aún imperan entre la población rural española y europea.
 ¿Quién diría que las abejas son la base del ecosistema? ¿Quién diría que son mucho más importantes de lo que se cree, que sirven para muchísimo más que para la producción desmedida de miel para el consumo humano? Sin abejas no habría polinización, sin polinización no habría flores, ni árboles... la deforestación devoraría el paisaje, desaparecerían miles de especies animales y el planeta estaría condenado a marchitarse y morir. Los pesticidas que el hombre usa para controlar sus cultivos están afectando neurológicamente a las abejas de tal modo que mueren a miles, desorientadas, incapaces de encontrar el camino de vuelta al panal. Son un ejemplo terrible más de las consecuencias de nuestros actos.
En la actualidad el lobo en España es especie cinegética al norte del río Duero, mientras que al sur es especie protegida. La Comisión de Medio Ambiente del Senado aprobó en marzo por unanimidad y a propuesta del PP, la caza del lobo en estas zonas en las que permanecía protegido (Segovia, Soria, Salamanca y Ávila), modificando así la Directiva 92/43  del año 1992. El lobo ya sufría del furtivismo de cazadores que no se atenían a la normativa vigente, ni a un lado ni a otro del río, acabando con frecuencia con miembros alfa de los que dependían otros individuos. Matar a un ejemplar puede suponer la muerte de toda una manada de lobos de hasta 10-14 miembros (dos generaciones, camadas). Con motivo de solicitar a la Comisión de Medioambiente del Parlamento Europeo la toma de medidas serias para la protección de la especie y su hábitat, y para lograr una convivencia pacífica y equilibrada entre hombre y lobo, se recogerán firmas el día 10 de junio a las 17 horas en la madrileña Plaza de España.
No olvidemos que el perro, nuestro “mejor amigo”, no es otra cosa que un lobo domesticado. El lobo ibérico, canis lupus signatus, y el perro, canis lupus familiaris, son hermanos.
Muchas veces es difícil diferenciar un ataque de lobos de un ataque perpetrado por perros salvajes. Cuando un lobo mata varias cabezas de ganado, no lo hace por odio ni por placer. Lo hace porque si ha sido capaz de atreverse a cazar en el territorio humano, es porque la necesidad y la desesperación lo han llevado a ese punto y porque los animales estaban a su alcance. El lobo es práctico, no sabe si mañana habrá comida a su disposición porque lo que conoce es el hambre, por eso mata varias piezas y las conserva para más adelante. No sabe que el hombre se las retirará. El lobo huye del hombre, el lobo caza la pieza que más a su alcance esté. Si un rebaño se encuentra rodeado de mastines, acompañado por un pastor, e incluso por burras, las posibilidades de ataque disminuyen al mínimo. Siempre evitará tener cualquier tipo de enfrentamiento con los perros o con el hombre. Guardar a los animales por las noches y otros métodos más costosos como vallar el recinto deberían ser de obligado cumplimiento y subvencionados por las comunidades autónomas.Como se suele decir: al mal pastor, lobo cebado!
El ser humano se queja, se queja de vicio. No quiere reconocer que el problema lo causó él mismo. La naturaleza nació en equilibrio, el hombre rompió ese equilibrio y ahora recoge lo que sembró. Nosotros le hemos arrebatado al lobo su hábitat, sus recursos, su vida y ahora clamamos al cielo porque la desesperación a la que nosotros mismos le hemos llevado le empuja a luchar por sobrevivir atacando nuestros intereses económicos.
Es hora de afrontar la realidad y de enmendar los errores. Nos consumimos a nosotros mismo y a todo lo que nos rodea en la codicia y el egocentrismo. ¡Basta ya de cinismo!
¡Luchemos por nuestro lobo Ibérico!

Hojas para recoger firmas --> se reunirán todas al día 10. 
Firmas online para apoyar al lobo
Página del lobero Carlos Sanz 

jueves, 22 de julio de 2010

LOS VENCEDORES SIEMPRE SOBRE-ESCRIBEN NUESTRA HISTORIA

Bien sabido es que la historia la escriben los vencedores. Y eso con frecuencia nos hace olvidar que en la guerra todos somos víctimas. Independientemente del origen del conflicto o de quien lo inició lo cierto es que millones de personas inocentes, ajenas a los intereses de dirigentes y políticos, subvencionan con sus vidas los costes de la guerra.


Soy hija de español y de alemana, por lo que llevo en mi sangre el horror de dos guerras que marcaron a mis abuelos y a mis padres. La educación que he recibido de ellos me ha hecho consciente de la recencia de dichos hechos en mi memoria genética. Mi nacimiento ha sido un cúmulo de buena suerte que ha posibilitado que mis padres tuvieran la oportunidad de llegar a conocerse, por el simple pero significativo hecho de haber sobrevivido a dos guerras.

Puedo sentir la rabia y la desesperación de mi abuela, desplazada de su ciudad natal, Königsberg, Prusia Oriental (actualmente Kalinigrado, Rusia) con una niña de apenas tres años, tras ver cómo ésta quedaba reducida a cenizas tras el bombardeo de las Royal Air Force británicas a finales de agosto de 1944. Millones de personas que perdieron la vida o la de sus seres queridos, pero no sólo eso, sino que perdieron su hogar, su cultura e incluso su identidad.

Me siento prusiana, no alemana. Nunca he conocido ni conoceré la ciudad en la que nació mi madre, porque lo único que queda de ella son los recuerdos en la memoria de los que aún sobreviven. Y es por eso que mi sangre no olvida de donde proviene. Siento la pérdida de un hogar que nunca conocí a través del sufrimiento de mi abuela y mi madre. Y aunque no apoyo la apología nazi en absoluto, no apruebo lo que los aliados hicieron con mi ciudad y con mi gente. Culpo a los que apoyaron el nacionasocialismo alemán por haber iniciado el horror, por haber torturado y asesinado a sus compartiotas (puesto que los judíos eran tan alemanes como cualquier otro alemán), a personas inocentes, por haber causado sufrimiento a todas sus víctimas. Pero también culpo a los Aliados, a los que permitieron que se nos castigara a justos por pecadores, a quienes no fueron mejores que los propios nazis. Lo mismo da que da los mismo, asesinar es asesinar. Mi abuelo murió en el frente de castigo por no apoyar una causa injusta e inhumana, a pesar de ser miliar profesional y un gran patriota (que no nacionalista), pero mi abuela sobrevivió de milagro a los ataques de aquellos que alardeaban venir defendiendo los derechos humanos y la libertad.

¿Por qué siento que debo disculparme por algo de lo que no soy responsable? No los soy yo, ni lo es mi madre, ni mis abuelos. ¿Por qué un inglés no se disculpa por la aniquilación de mi gente, perpetrada por sus padres y/o abuelos únicamente para demostrar su capacidad destructora, cuando la guerra ya estaba decidida? ¿Por qué un ruso no se disculpa por dejar morir de hambre y enfermedad a los pocos que quedaron?

En los libros de historia no cuentan cómo los aliados saquearon, asesinaron y violaron, en los libros lo llaman “liberar”. En los manuales no cuentan cómo los rusos, tras acabar con las “labores de limpieza” que tan amablemente comenzaron los británicos, dieron el golpe de gracia expulsando y deportando a los alemanes que habían quedado. Nos habían arrebatado todo: la vida, la patria, la historia.

Hablo de la gente corriente, de las madres, hijos, hermanos, familias como las de nuestros días, para las que todo futuro se truncó por unos intereses que prevalecieron a expensas de sus protagonistas. Hablo de mujeres embarazadas, de bebés y de niños que perecieron asesinados por un sinsentido que a día de hoy sigue repitiéndose en tantos y tantos lugares del planeta.

Y escribo esto para que no se olvide esa parcela de historia que fluye en las venas de los que descendemos del sufrimiento, de los que también podemos considerarnos supervivientes de la guerra. Porque debemos estar agradecidos por estar aquí y aprender para que nuestros hijos no tengan que llevar el peso de otra guerra a sus espaldas. Porque debemos saber que su futuro puede no llegar a ser nunca si olvidamos que el nuestro se lo debemos al azar.

Yo me siento prusiana, parte de una nación fantasma ligada a mis genes de por vida.

miércoles, 19 de mayo de 2010

VIDA Y MUERTE DE RONNIE JAMES DIO- DIOS DEL HEAVY METAL




Ronnie James Dio nació en el seno de una familia ítaloamericana en New Hampshire el 10 de julio de 1942 bajo el nombre Ronald James Padavona.

La familia se traslada a Nueva York, donde Ronnie da sus primeros pasos en la música aprendiendo a tocar la trompeta. En 1957 entra a formar parte como bajista en un grupo llamado The Vegas Kings, pasando a ser cantante en el mismo y cambiando el nombre a Ronnie and the Rumblers y posteriormente a Ronnie and the Redcaps. En 1961 el grupo pasa a ser Ronnie Dio and the Prophets, grupo que se disolvió en 1967, dando paso en 1969 a The Elves, posteriormente Elf. Es entonces cuando Ritchie Blackmore, guitarrista de Deep Purple, recluta a Dio y a otros compañeros de Elf para formar la mítica banda Rainbow, que lanza su primer álbum en 1975. La relación creativa se acaba en 1979 tras la publicación de su tercer álbum. Ese mismo año pasa a formar parte de la banda Black Sabbath, sustituyendo así a Ozzy Osbourne que fue expulsado por sus problemas con las drogas. En 1982 Dio abandona el grupo para dar paso a su propia formación, Dio, con la que debuta en 1983 con el mítico Holy Diver (vuelve con Black Sabath fugazmente en 1992).

Ronnie James Dio, Tony Iommi y Geezer Butler, antiguos miembros de Black Sabbath, deciden seguir trabajando juntos y unirse para formar Heaven and Hell, haciendo una gira en 2007/2008 tocando temas de Balck Sabbath. En 2006 se firmaba un acuerdo por el cual no podía utilizarse el nombre de Black Sabbath sin Ozzy Osbourne, por lo que optaron por ponerle al grupo Heaven and Hell, en honor al primer álbum que grabaron con Ronnie en 1980.

Ronnie James Dio se crió en una familia católica, pero no compartió sus valores. Se casó dos veces. Con su primera mujer Loretta Berardi adoptó un niño, Dan Padavona, nacido en 1968. Tras divorciarse se casó con Wendy Galaxiola, que también era su manager, con la que estuvo felizmente casado hasta su muerte.

El 25 de noviembre de 2009 Wendy anuncia en la página web de Dio que le ha sido diagnosticado un cáncer de estómago y que se inicia su tratamiento de inmediato:

"Ronnie has been diagnosed with the early stages of stomach cancer. We are starting treatment immediately at the Mayo Clinic. After he kills this dragon, Ronnie will be back on stage, where he belongs, doing what he loves best, performing for his fans. Long live rock and roll, long live Ronnie James Dio. Thanks to all the friends and fans from all over the world that have sent well wishes. This has really helped to keep his spirit up."

El 14 de marzo de 2010 actualiza la información sobre su estado con las siguientes palabras:

"It has been Ronnie's 7th chemo, another cat scan and another endoscopy, and the results are good – the main tumour has shrunk considerably, and our visits to Houston (cancer clinic in Texas) are now every three weeks instead of every two weeks."

Parecía que su salud mejoraba, los fans estábamos esperanzados, cuando el 4 de mayo de 2010 nos asolaba con esta triste noticia:

"Today my heart is broken, Ronnie passed away at 7:45am 16th May. Many, many friends and family were able to say their private good-byes before he peacefully passed away. Ronnie knew how much he was loved by all. We so appreciate the love and support that you have all given us. Please give us a few days of privacy to deal with this terrible loss. Please know he loved you all and his music will live on forever."


El legado del Dios del Metal Ronnie James Dio se extiende desde 1957 a 2010, dejando tras de si seis décadas de éxitos inolvidables y marcando la era del Heavy Metal. Extendió junto a Gene Simmons de Kiss el uso de los míticos cuernos del diablo o “Corna” como símbolo inconfundible de la cultura del Heavy Metal. Cuenta que este gesto lo adoptó de su abuela que solía hacerlo para mantener alejado el mal de ojo. Se usa también para echarle a otra persona el llamado “Maloccio”, típico de la superstición al sur de Italia.

Su carrera profesional:

Con Elf

· Elf (1972)

· Carolina County Ball (1974)

· Trying to Burn the Sun (1975)

· The Gargantuan (1978) Compilatorio

· The Elf Albums (1991)

Con Rainbow

· Ritchie Blackmore's Rainbow (1975)

· Rising (1976)

· Long Live Rock 'n' Roll (1978)

· Live In Germany '76 (1990)

Con Black Sabbath

· Heaven and Hell (1980)

· Mob Rules (1981)

· Live Evil (1982)

· Dehumanizer (1992)

· Under Wheels of Confusion (1996)

· The Sabbath Stones (1996) Sencillo

Con Dio

· Holy Diver (1983)

· The Last in Line (1984)

· Sacred Heart (1985)

· Intermission (1986)

· Dream Evil (1987)

· Lock up the Wolves (1990)

· Diamonds – The Best of Dio (1992)

· Strange Highways (1994)

· Angry Machines (1996)

· Anthology (1997)

· Inferno - Last in Live (1998)

· Magica (2000)

· Anthology, Vol. 2 (2001)

· Killing the Dragon (2002)

· Stand Up and Shout: the Dio Anthology (Elf, Rainbow, Black Sabbath y Dio) (2003)

· Master of the Moon (2004)

· Evil or Divine - Live In New York City - En vivo NYC (2005)

· Holy Diver Live (2006)

Con Heaven and Hell

· The Dio Years (2007)

· Live from Radio City Music Hall (CD & DVD) (2007)

· The Rules of Hell (2008)

· The Devil You Know (2009)

Videografía

· A Special from the Spectrum (VHS) (1984)

· Sacred Heart (DVD) (1986)

· Evil or Divine - Live In New York City (DVD) (2003)

· We Rock (DVD) (2005)

· Holy Diver Live (DVD) (2006)

· Aparece también en la película "Tenacious D" The Pick Of Destiny junto con Jack Black


Mi pequeño homenaje

Dio fue, es y siempre será uno de mis artistas favoritos, no sólo por su singular voz, su calidad como compositor y músico sino también por lo que fue como persona y ser humano.

Los amantes el Heavy, los que nos consideramos miembros de la cultura del Heavy Metal, hemos perdido a uno de nuestros iconos más representativos y queridos. Nuestro mundo nunca volverá a ser lo mismo sin él. El mundo del Heavy Metal está de luto...

Esperaba poder verle junto a sus compañeros de Black Sabbath en Heaven and Hell en su gira europea por España, pero desgraciadamente ya nunca podrá ser.

Este triste acontecimiento me ha reforzado como amante del Metal y me ha hecho ser consciente de que a pesar de que la nueva generación ha venido con fuerza, nuestros padres del Metal van desapareciendo poco a poco y con ellos la esencia, el alma del Metal. No hay que dejar que mueran en nuestras mentes pues nada muere si se mantiene vivo en los corazones. ¡Las leyendas nunca mueren!

Dio me ha recordado que no hay que dejar de lado los sueños sino que hay que luchar por ellos mientras estemos vivos, independientemente de lo que los demás piensen o dejen de pensar. Me ha recordado lo que representa para mi y para mis hermanos del Metal el Heavy Metal: la fuerza, las ganas, el poder!

El Dios del Metal vuelve con los suyos, nunca le olvidaremos.

¡Gracias Dio!


Don’t Talk to Strangers while you walk One Night in the City of Strange Highways. You better Walk on Water and Hide in the Rainbow for God Hates Heavy Metal. Black reigns in Fever Dreams so Stand up and Shout: We Rock! Your Sacred Heart is Hungry for Heaven, so see you in Heaven and Hell crossing the Gates of Babylon. My Eyes of Rock and Roll Children keep crying, for a Stargazer is Dying in America, bright like a Rainbow in the Dark… Becoming the Holy Diver…
Long Live Rock and Roll!



(este pequeño pupurri de sus temas más famosos se queda corto, pero sale del corazón, espero que os guste)



:__C